Esenciales para una piel saludable
Tener una piel saludable no se trata de usar muchos productos, sino de elegir los correctos y ser constante. Una rutina bien equilibrada ayuda a mantener la piel protegida, luminosa y en armonía con su naturaleza.
Limpieza diaria
La limpieza es la base de cualquier rutina. Eliminar impurezas, exceso de grasa y residuos de contaminación permite que la piel respire y absorba mejor los tratamientos posteriores. Se recomienda limpiar el rostro dos veces al día con un producto adecuado a tu tipo de piel.
Hidratación constante
Toda piel necesita hidratación, incluso la piel grasa. Un buen hidratante ayuda a reforzar la barrera cutánea, previene la resequedad y mantiene la elasticidad natural. Opta por fórmulas con ingredientes de origen natural que respeten el equilibrio de la piel.
Protección solar
El protector solar es un esencial que muchas veces se pasa por alto. Usarlo diariamente ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro, manchas y daños causados por los rayos UV, incluso en días nublados.
Ingredientes conscientes
Elegir productos con ingredientes naturales, libres de crueldad animal y con procesos responsables no solo beneficia tu piel, sino también al medio ambiente.
Una piel saludable es el reflejo de hábitos simples, productos adecuados y constancia