Cómo dirigir una carta de presentación a un desconocido

La carta de presentación es muy importante ya que es algo que te representa profesionalmente. Solo tienes una oportunidad de dar una buena primera impresión, y la carta de presentación es una gran forma de empezar con buen pie. Sin embrago, hay algunos problemas que pueden surgir a la hora de empezar a redactar una carta de presentación.
Se puede dar el caso de que no conozcas el nombre de la persona a quien te vas a dirigir y en esos casos se puede complicar tu tarea de conseguir la carta perfecta que dé la mejor impresión posible. A pesar de que no es el mejor escenario posible hay formas de lograr ser cortés y causar una buena impresión aún sin saber el nombre la persona a quien va dirigida.

No nos vamos a engañar, siempre es mejor saber el nombre, rango y posición de la persona que va a tener que leer esa carta. Enviar una carta ciega, es decir, a un desconocido, puede tener algunas consecuencias negativas. Según el caso puede dar la sensación de que no te has esforzado lo suficiente, que no te has molestado en indagar e intentar averiguar qué nombre tiene esa persona. A día de hoy tienes un montón de herramientas a tu disposición, en Internet seguro que encuentras la información que necesitas. Si aún así te resulta imposible encontrar ese nombre, hay formas de escribir una carta y que quede profesional.

Jamás pruebes de adivinar el género de la persona a quien te estás dirigiendo, siempre es preferible pecar de poco específico que aventurarte a pensar que por estar en una posición u otra debe ser hombre o mujer y después equivocarte. Una mujer puede ser la responsable de una carpintería y un hombre puede ser el jefe de enfermería.
Una buena forma de dirigirte a esa persona sin prestar atención a su género es nombrarlo por el título que tengan dentro de la empresa. Por ejemplo, un buen saludo inicial de la carta podría ser ” Estimado responsable de contratación” o “Estimado Representante de Servicio al Cliente”. A la vez que estás siendo preciso y profesional en el tratamiento evitas poder meter la pata dando un nombre o tratamiento equivocado.

Algo que también debes evitar es usar saludos demasiado inespecíficos o muy genéricos. Toda carta debe ir dirigida a una persona, debe interpelar y, el lector, debe entender que está escrita para que él la lea. El clásico “a quien corresponda” no es una buena opción a la hora de escribir un acarta a un desconocido, pues aunque no sepas su nombre, él debe de comprender que sí sabes quien es. Si el lector no tiene ninguna pista sobre a quien va dirigida la carta es mucho más probable que acaba en el cubo de la basura.
Otro saludo a evitar son aquellos demasiado amistosos, como ¡Hola! ya que denotaría una falta de profesionalidad que puede serte contraproducente.

Debes emplear un saludo cortés. Un enfoque clásico, muestra buenos modales y los esfuerzos por mantener la etiqueta. Un buen saludo que se considera aceptable es “Estimado Señor / Señora.” Se trata de un saludo rápido y útil que se ocupa de un destinatario desconocido de forma tradicional. Además, como hemos dicho anteriormente, esto también demuestra que no se está asumiendo un género específico.

Si le quieres dar a tu carta un pequeño toque formal y seguir manteniendo el contacto personal puedes agregar un “Estimado Sr.” o “Estimada Sra.” y combinarlo con el título de la persona. Sólo empieza el saludo de esta manera, si estás seguro que la persona es una mujer o un hombre. Debes dirigirte a la mujer con “Señora”, sólo si sabes que la señora a la que estás intentando contactar, esta casada. El saludo final sería algo así: “Estimada Sra. Gerente de Contratación”.

Si además de saber cómo dirigirte quieres aprender a escribir correctamente el resto de la carta te invitamos a leer los siguientes artículo de unCOMO sobre este tema: cómo escribir una carta de presentación o cómo hacer una carta de presentación sencilla.

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